jueves, mayo 18

Algo suena aquí dentro


Parece como si la ficción se hubiese colado por mis manos pintadas,
manchadas,
No quedó en la memoria ni en el olvido el como sucedió,
nunca se supo.
Como si hubiese empezado a caminar en las puntas de mis dedos
para sentirme más grande.
Como si me hubiesen cantado en el oído lo que nunca recité,
recorrió mi cuerpo un escalofrío
un dolor hirviente
y se desvaneció....como vela, quedó apagado y derretido
ni en el suelo ni en ningún lugar real...
todo ficticio, todo onírico.
No tuve tiempo de despertar, de lavarme la cara y sonreír.
Menos tiempo de llorar,
no hay sincronía.. cronología... tic tac...
Nadie anuncia, nadie ve....
el mundo dejó de sentir.
La luz en el rostro, pupila dilatada, nariz helada, risa nerviosa
Se mezclo el suplicio y la alegría
el mundo dejó de mirar.
Se mezcló el suplicio y la alegría
el mundo como vela...se apagó.
Nada ha comenzado, nada tiene que acabar.

lunes, mayo 15

Mi computador es antiblogs, definitivamente ya no abre ninguno, por lo que me obliga a darme el trabajo de invetar un falso estudio en la biblioteca para intentar actualizar con letras este espacio que mi imaginación se había ganado en la red. Da un poco de verguenza ponerse a escribir luego de leer a tanto joven talentoso. Debo decir algo...algo de lo que no tengo menor duda, como pocas cosas en la vida. Confieso y declaro que mis escritores favoritos de este mundillo cibernético son: Pepe Romano - quien me agrada leer en un cien por ciento- y Cristobal Martinez, el coronel. Simple y profundo.
Así que como que me dieron ganas de volver a mi orígenes periodísticos -entre tanta norma y ley de la que intento escapar- para convertirme en una crítica- aunque del tipo the Clinic o Las últimas noticias, solo estudié un año jaja- y decir que creo que serán grandes escritores. Aunque quizás ninguno de los dos quiera serlo y aunque mi opinión sea absolutamente irrelevante.
Pepe Romano, Lobo, o como sea.....según mis percepciones no tienes nada que envidiarle a Cortázar, eres genial. Es entretenido el paralelo que se forma entre tu vida y tus letras, al menos eso aprecio yo, como puedo llegar a conocerte, a entender ciertos puntos, imaginar y fantasear con otros. Creer que vislumbro episodios de tu vida, algunos que pueden parecerse a los míos, porque claro, cierto que todos vivimos cosas similares, creyendo que son experiencias únicas e irrepetibles, cierto que sólo algunos tienen la sutileza de pincelarlos, con belleza, con ironía....
El reloj (objeto clave para mi orientación en la ciudad) me apura..... Araneda senil me espera en clases y yo aquí tecleando....Tendré que ser más breve, poco concreta, incompleta....
Cristobal me hace recordar, sentir el olor de la nostalgia, reir con recuerdos ajenos... Me encantan sus frases, mezcla de lo etéreo, lo inexistente y lo real. Y siempre con apariencia tan simple..y siempre tan punzante....
Suspiro y me voy, pensando que no escribí ni expresé la cuarta parte de lo que hubiese deseado.... ni estéticamente bello ni oloroso, sin textura ni forma. Lo que menos hubiese querido para agradecer a mis escritores favoritos por abrir ciertas puertas, con sus sílabas, con sus versos....
Sólo un aplauso y una reverencia. Jaja....me imagino y me veo chistosa haciendo eso....y una advertencia: "Sepan que el día que quieran publicar sus escritos, tienen el primer ejemplar guardado bajo la almohada de esta señorita".

domingo, abril 2

(Cosas nocturnas)


Cuando yo era chiquitita vi al Viejito Pascuero....juro que lo vi! Estaba en el cielo, en su trineo, con luces naranjas, verdes y rojas...ahí estaba el viejito y yo estaba ahí para verlo.
Cuando yo era chiquitita vi al ratoncito Cristian Pérez, sí, ese de los dientes. Yo insisto que ese es su nombre aunque algunos osados han renegado de aquello. Yo lo vi debajo de las maderas de mi pieza. Era muy parecido a Alf, pero en miniatura.
Cuando yo era chiquitita vi al conejito en mi ventana, estaba poniendo tres huevitos al lado de mis osos. No me refiero a "poner" como los pondría una gallina, más bien es como los pondría mi papá. Mi papá que me hizo ver durante todas las noches de mi infancia, en la esquina de mi cama, un lobo que fumaba sentado en un sillón rojo....si mi papá no hubiese roncado, yo habría sido una niña menos valiente.
Cuando yo era chiquitita vi al Taque, al Simo y al Duá. Y esta noche los extraño. A veces los extraño.
Extraño los ojos que tuve cuando chiquitita.
Extraño las imágenes que con los años he extraviado.